Aprendamos a disciplinar sin violencia
Las acciones, palabras y conducta que un niño(a) emplea, son las señales con las que expresa su manera de sentir, de pensar, sus necesidades e impulsos. Esas señales serán analizadas sobre la base de lo que es social y culturalmente aceptado o si es apropiado para la edad y etapa de desarrollo del niño(a). La conducta puede ser positiva o negativa, planeada o impulsiva, predecible o impredecible, consistente o inconsistente; y de acuerdo a estos factores puede resultar en una variedad de respuestas de parte de otros.
Desde edad temprana el niño(a) estará en una continua lucha entre las características innatas de su personalidad como lo es su temperamento y las que va obteniendo mediante la socialización con sus padres. Por lo tanto, mamá y papá deben manejar adecuadamente la forma en que disciplinan a sus hijos, tomando en consideración que esa es la base que determinará como será su comportamiento en el futuro.
Fondos Unidos de Puerto Rico, a través de su iniciativa Éxito a los 6®, procura que cada niño o niña, antes de alcanzar la edad de seis años, tenga las destrezas intelectuales, sociales, físicas y emocionales necesarias para garantizar el éxito en su vida estudiantil y adulta. Para lograr esta meta es importante disciplinar efectivamente y sin violencia. A continuación mencionamos algunos consejos que ofrece la Academia Americana de Pediatría:
Está consciente de las habilidades y necesidades de tu hijo(a): Cada niño(a) se desarrolla a su propio ritmo y tiene diferentes fortalezas y debilidades. Cuando tu niño(a) se porta mal tal vez se debe a que no puede hacer lo que le estás pidiendo.
Piensa antes de hablar: Una vez hagas una regla o promesa, debes cumplir con ella. También analiza cuán real es la regla que estás imponiendo.
Recuerda que los niños(as) hacen lo que les funciona: Si tu niño(o) te forma una rabieta porque quiere que le compres algo y se lo compras para calmarlo puedes estar segura(o) que te formará una rabieta cuando se antoje de otra cosa. Haz un esfuerzo por no reforzar las actitudes erróneas.
Sé consistente: Aunque nadie es consistente todo el tiempo, trata de que tus metas, reglas y acercamientos hacia la disciplina no cambien de día a día. Los niños(as) encuentran los cambios muy frecuentes, confusos y pueden comenzar a probar tus límites para ver hasta dónde pueden llegar.
Presta atención a los sentimientos de tu hijo(a): Si puedes descifrar porqué tu niño(a) no se comporta adecuadamente, estás un paso más cerca de solucionar el problema. Muchas veces ayuda dejarle saber a tu hijo que entiendes como se siente. Puedes decirle: “Sé que estás triste porque papá ya no está aquí, pero aún así tienes que recoger tus juguetes”.
Aprende a ver los errores, incluso los tuyos, como oportunidades de aprendizaje: Si no manejas una situación adecuadamente la primera vez, no te frustres. Analiza qué puedes hacer diferente e implementa el cambio. Si sientes que cometiste un grave error con tu hijo(a) al castigarlo, espera a que estés más tranquila(o), pídele disculpas y explícale como piensas manejar la situación en el futuro.
Ofrece alternativas cuando sea posible: Al proveerle a tu hijo(a) alternativas, puedes establecer tus límites a la vez que le brindas un poco de independencia.
Haz uso del juego para fomentar una conducta saludable: Los niños(as) aprenden del juego. Usa tu imaginación para lograr lo que tú quieres que el niño(a) haga a la vez que se entretienen y divierten.
Planifica: Si sabes que ciertas circunstancias causan problemas o empeoran la conducta de tu hijo(a), háblale con anticipación de lo que piensas hacer y el comportamiento que esperas de su parte durante la actividad planificada.
Felicita la buena conducta: Si tu hijo(a) hace las cosas bien, felicítalo. Esto aumenta su autoestima y promueve que el niño(a) manifieste este comportamiento en el futuro porque es el que hace llamar tu atención y recibir gratificación.
La manera en que corriges a tu hijo debe hacerle sentido al niño(a): Explícale las razones por las cuales tomaste algunas decisiones que de alguna manera u otra le afectan. Un simple “no” o “porque yo lo digo” no es una respuesta apropiada que le debes dar a tu niño(a).
Período de Enfriamiento: En los últimos años, este es uno de los métodos que prueba ser el más efectivo para reprender el comportamiento erróneo. "Time out" consiste en enviar al niño a un cuarto donde no haya atractivos, ni televisión a base de un minuto, por año de edad, en aislamiento absoluto. Al terminar dicho período, se explica la razón por la cual fue castigado y se le hace saber que en el futuro volverá a ser disciplinado en la misma forma.
Si conoce a alguien que se le está haciendo difícil manejar el estrés o la disciplina de su hijo o hija, ayúdelo a buscar ayuda. Fondos Unidos cuenta con el Centro de Información y Referido 787-268-5353 ó 1-977-722-9832, línea telefónica mediante la cual puede obtener información sobre los servicios sociales y de salud disponibles en nuestra Isla.
Recordemos que la estabilidad física y emocional de la niñez de hoy, será la base para el desarrollo y progreso de nuestra sociedad en el mañana. ¡Aprendamos a disciplinar sin violencia!
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